Pilates para personas con hernia discal 

Aunque si bien es cierto que los hombres de mediana edad y de edad avanzada son más propensos a padecer una hernia discal, ello no quiere decir que mujeres e incluso hombres jóvenes o incluso adolescentes o sin importar la edad padezcan este tipo de problemas.

Una hernia discal es producida cuando un disco o una parte de la columna vertebral es forzada a soportar un peso de más, ya sea por deformación, ya sea por cargar un sobrepeso, como el levantar un objeto desde el suelo. 

En ambos casos los músculos de la médula espinal son los que se resienten y es cuando viene el dolor, un dolor muy agudo que en ocasiones puede resultar en una incomodidad tremenda desde el sentarse, el acostarse y, cuanto más, el caminar o el hacer una actividad diaria.

Por eso, en el caso de una protusión discal lo primordial es atenderla cuanto antes, sobre todo con un tratamiento que sea sin dolor y efectivo. Y para esto está el método pilates.

Aunque, eso sí, antes de hacer cualquier tipo de actividad física, lo primero que se debe hacer es acudir a un profesional médico para que evalúe tucaso, que dimensione las proporciones del daño de esa hernia discal, no vaya a ser que en lugar de corregir, te causes más problemas sin saber. Por ello, una vez que ya el médico haya determinado si puedes y si debes hacer una rehabilitación mediante pilates, entonces sí, a practicarlos bajo la guía de un supervisor o tutor en todo momento.

Recuerda que sí puedes practicar pilates si tienes una hernia discal

Mucha gente se pregunta si se puede practicar pilates aun teniendo una hernia discal o de cualquier otro tipo. Para esas personas la respuesta es sí, ya que incluso el practicar este tipo de actividad física ayuda a rehabilitar la zona afectada, eso sí, como señalamos arriba, los ejercicios deben ser de modo controlado y bajo supervisión de personal capacitado para cualquier eventualidad.

Ahora bien, qué tipo de ejercicios son los que puedes hacer. Una vez evaluado tu caso por el profesional médico y con un tutor a cargo tuyo, es probable que los ejercicios que hagas estén enfocados en reforzar el tronco, es decir que trabajarás tanto la zona lumbar como la abdominal, esto mediante ligas o cuerdas, y es que al trabajar estas zonas a un ritmo lento y sin presión, podrás mejorar la movilidad a la vez que estarás corrigiendo la postura de tu columna vertebral.

Sin embargo, es necesario que tengas tu propio ritmo, sin presionarte, sin apuros. Si sientes algún jalón o alguna incomodidad, inmediatamente debes suspender el ejercicio y dar aviso a tu profesional de pilates.

Por otro lado, si tu cuerpo puede resistir la actividad física, no te detengas, sigue adelante aun cuando ya te hayas recuperado de la hernia discal. Recuerda que cuanto más fuerte tengas los músculos de la zona lumbar, menos probabilidades tendrás de padecer una hernia de disco de nueva cuenta.

Comenta con nosotros:

Síguenos

Síguenos en Facebook